lunes, 6 de mayo de 2013

Día nueve

(martes, 05/06)

Última jornada de Camino.

Llegar implica empezar, o continuar caminando.

by AyA
Últimos 20 kilómetros... El Camino no ha estado exento de dolor, de ilusión, de esfuerzo, de esperanzas, de penas y de alegrías, y a pesar de la sufrido en algunos momentos el balance es positivo, se ha disfrutado, se ha compartido una gran experiencia, la mejor en mucho tiempo.
Mientras los últimos pasos nos acercan a la meta, es inevitable pensar en todo esto, en la relación Camino-Vida, en las múltiples metáforas que he encontrado en esta experiencia.

¿Disfrutas de tu Camino?

¿Qué cosas te han dejado marca?

¿Cuál es tu meta?
by AyA

La lluvia nos vuelve a recibir hoy, como hace 8 días. Parece una anfitriona perenne. Avanzamos por las calles de Santiago, los pasos son ligeros, nuestros pies son conscientes de la proximidad a la Catedral, también nuestro espíritu es alegre a pesar del día gris, al fin y al cabo ya estamos llegando, satisfechos por la aventura, al menos para mi no ha dejado de serlo, amén de una bella experiencia.



by AyA

EMOCIONANTE...
Imposible describir con otra palabra la sensación de llegar a la Plaza del Obradoiro.

El sonido de una gaita se oye a lo lejos, parece que nos da la bienvenida... Parece que los tópicos sobre Galicia se unen en nuestra llegada... lluvia, gaitas, peregrinos...

Tras 193 kilómetros y 651 metros llegamos al kilómetro cero de todas las rutas del Camino de Santiago.

by AyA
Las lágrimas asoman de forma espontánea, de una manera incontrolable, con el único consuelo de ser compartidas. Abrazo a mi compañera de viaje, compañera de fatigas, a mi ángel, que me ha cuidado y mimado durante el trayecto, que se ha preocupado por mis heridas, que ha respetado mis momentos de silencio, que paso a paso a cumplido también con su objetivo de llegar, orgullosa de haberlo logrado, y con razón, yo también lo estoy, me siento afortunado.

La emoción deja paso a la alegría, a la satisfacción, al orgullo, entendido como sentimiento de valoración de uno mismo, en este caso valoración por haber realizado el Camino.

Con una sonrisa en el rostro subimos las impresionantes escaleras del siglo XVII de la fachada oeste de la Catedral, y atravesamos por fin, como verdaderos peregrinos las puertas del templo... La sorpresa es la siguiente emoción que en pocos minutos nos aborda, pues la multitud de peregrinos que ocupan las naves y los asientos del templo hacen que este parezca pequeño. ¡Cuánta gente!

Participamos de la misa del peregrino, que diariamente se celebra a las 12:00 con otro elemento típico del entorno que tenemos la suerte de disfrutar en primera fila. El botafumeiro. 
by AyA
La misa, como no puede ser de otra manera, se celebra en diferentes idiomas, lo que deja de manifiesto una vez más la internacionalidad de la vivencia peregrina compostelana.

Para concluir, y tras ver al botafumeiro en acción y dejarnos maravillados por su grandiosidad, pasamos a ofrecer nuestros respetos al Santo, volvemos a fundirnos en un abrazo de agradecimiento, de esperanza y de promesa de volver a vivir juntos nuevos Caminos...





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