jueves, 18 de abril de 2013

Día cuatro

(Jueves 31/05)
by AyA
La puntualidad en madrugar está siendo algo digno de mención, 06:35 y ya en el Camino. Ya se sabe, "a quien madruga, Dios ayuda".

Aprovechamos la salida de Vilalba para visitar su centro histórico, pasamos por el Parador Nacional, que ha hecho suyo la Torre del homenaje del antiguo castillo de un pasado señorial.


by AyA
El olor... parte fundamental del paisaje, tanto como la luz que lo baña o el viento que lo arropa.
Olor a pienso, a estiercol, a ganado vacuno. Olor que pudiendo ser desagradable, no lo es, pues nos
muestra la realidad rural en su plenitud, y yendo más allá nos sirve también como metáfora de las cosas que "huelen mal" en nuestra vida.
Olores "literales" que nos trasladan a momentos concretos o nos recuerdan a personas concretas, el olor histórico o memoria olfativa.
O aquellas cosas que "nos huelen", casi siempre, "mal".

- ¿Qué huele mal ahora mismo en mi vida?
- ¿Qué olores te transportan? ¿A dónde?
- ¿Qué olor o qué impresión dejamos en los que "caminan" con nosotros?

Una vez más, el Camino como metáfora de la vida, como metáfora de nosotros, peregrinos vitales.

by AyA

A las 12:45 llegamos a Baamonde, un gran almuerzo regado con vino de la tierra hace imperativa la siesta. 
La tarde nos sorprende con unas imágenes a las que los isleños no estamos acostumbrados, una estación de ferrocarril, con aire añejo.

by AyA

La presencia del cauce de un río hace que nos aventuremos a refrescarnos en él. Poner los pies en la orilla, sentir el frío y la corriente de agua golpeando nuestros tobillos... un masaje en toda regla dado por la naturaleza.
by AyA

La belleza del entorno hace que permanezcamos como hipnotizados, el ruido del agua, la ligera brisa, el sol, la riqueza vegetativa de la orilla... el líquido elemento nos alivia y purifica.

Dejarse bañar por el agua del río supone una grata experiencia.

by AyA


Paseamos por Baamonde, charlamos, compartimos unas cervezas con otros peregrinos, matrimonio andaluz, y regreso al albergue.

Hoy hemos perdido sincronñia en el Camino con una pareja de peregrinos asturianos. Una lástima, su ritmo, a pesar de ser jubilados, superaba el nuestro y se han adelantado, han duplicado etapa.

Es uno de esos momentos fugaces y son ese tipo de personas que, aunque de una manera breve, ejercen influencia e inspiración en el Camino. Mi última reflexión del día, mientras el sol aún brilla, pero todos descansan, va en ese sentido... ¿Quién me inspira? ¿Quiénes han marcado mi vida de alguna manera?

Buenas noches....


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